31 de Octubre de 2007
Más de 2.000 personas han visitado la tercera edición de la Feria de arte contemporáneo Valencia.Art. Los galeristas han resaltado que gran parte del éxito se debe a la buena ubicación del certamen, la puesta en marcha de actividades paralelas, la invitación de responsables de colecciones y directores de museos y la profesionalidad de la organización. Este año se ha notado una mejora sustancial en las ventas y en el público, que ha disfrutado con el centro de Valencia convertido en un gran museo de arte contemporáneo.
Del 25 al 28 de octubre, treinta galerías de España y Portugal (11 de ellas de Valencia) y alrededor de 200 artistas se han dado cita, por tercer año consecutivo, en las habitaciones del Hotel Astoria de la capital valenciana. En este “museo” temporal y poco habitual se instalaron obras de vanguardia de artistas como Gordillo, Mariscal, Broto, Miró, Fontcuberta, Amondarain… Cuadros y fotografías en el baño; esculturas entre las sábanas; videoproyecciones en las paredes de los pasillos; etc.
Una de las actividades paralelas con mejor aceptación para el público ha sido la instalación de piezas de videoarte en 20 en tiendas de la ciudad. Hornos, peleterías, carnicerías, ultramarinos… se han convertido en galerías de arte improvisadas. Esta iniciativa se ha llamado Necotium y pretende acercar el arte actual a espacios poco habituales. Destaca también el proyecto Artport Cool Stories, una iniciativa el arte con el compromiso social y político. Se trata se una serie de videocreaciones, proyectadas en el hall del hotel, en las que sus autores reflexionan sobre un tema de gran actualidad: el medio ambiente y el cambio climático. Otras iniciativas nuevas de este año han sido el estreno de la pieza de danza Laika. Opus nº1 a cargo de Taiat Danza y un ciclo de conferencias sobre museos y galerías realizados en la Fundación Chirivella Soriano.
Fuentes: Masdearte, EFE
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29 de Octubre de 2007
La Tate Modern de Londres ha vuelto a sorprender con una insólita exposición, una grieta de 167 metros en el piso de cemento de su Sala Turbinas. Se trata de una escultura de la artista colombiana Doris Salcedo, para la serie anual Unilever de este prestigioso espacio de arte contemporáneo. Su título es Shibboleth, término que en el Antiguo Testamento se refiere a la exclusión de una persona por un grupo.
Es poco habitual que una obra utilice para su elaboración la propia materia constructiva del edificio donde se expone (en este caso el cemento de su suelo), en lugar de servirse del volumen para ello, lo destruye creando un gran vacío. Para la construcción de esta grieta, calificada como una escultura subterránea, ha sido necesario un examen técnico de la Tate Modern, para cerciorarse que la zanja que cruza la Sala Turbinas, de este edificio que anteriormente fue una central eléctrica, no iba afectar a la solidez de su estructura. Sin embargo, no sabemos como fue realizada la fractura que se trata de un elaborado corte de paredes rugosas en lugar de lisas como trazaría una máquina. Cuando finalice la exposición en abril, la grieta en el cemento se cubrirá de nuevo.
La inquietante zanja zigzagueante es comparada con el racismo, la modernidad y la inequidad que representa. Según la artista “la obra lo que intenta es marcar la división profunda que existe entre la humanidad y los que no somos considerados exactamente ciudadanos o humanos, marcar que existe una diferencia profunda, literalmente sin fondo, entre estos dos mundos que jamás se tocan, que jamás se encuentran” (…) “yo creo que el racismo no es, digamos, un síntoma de un malestar que sufre la sociedad del primer mundo, sino que es la enfermedad misma” (…) “El odio racista marca la vida, define cómo vivimos las personas en el mundo”.

Doris Salcedo, Shibboleth, 2007 - Foto: TATE
Información esencial
- Exposición: The Unilever series: Doris Salcedo Shibboleth
- Fechas de la exposición: 9 de octubre 2007 – 6 de abril 2008
- Lugar: Sala Turbinas, Tate Modern (Londres)
Fuentes: BBC Mundo, TATE
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